El consumo de marihuana es conocido por desencadenar el fenómeno de los «munchies», ese aumento repentino del apetito que muchos consumidores experimentan. Sin embargo, hay situaciones en las que puede tener el efecto contrario y disminuir el hambre en algunas personas. Este artículo menciona las razones detrás de este fenómeno y cómo la marihuana afecta de maneras diferentes según la persona y el tipo de cannabis utilizado.
Si eres de los que necesitan comer después de consumir, te recomiendo que le eches un ojo a mi canal de YouTube de Dr. Whisk3rs donde te enseño las mejores recetas:
El sistema endocannabinoide y su influencia en el apetito
El sistema endocannabinoide (SEC) juega un papel fundamental en la regulación de diversas funciones en el cuerpo, como el sueño, el estado de ánimo y el apetito. Este sistema está compuesto por receptores que interactúan con los compuestos activos de la marihuana, como el THC (tetrahidrocannabinol), el principal compuesto psicoactivo. El THC activa los receptores CB1 del cerebro, lo que generalmente resulta en un aumento del apetito y la famosa sensación de los «munchies». Sin embargo, no todos los cannabinoides tienen el mismo efecto.
Algunos cannabinoides, como el THCV (tetrahidrocannabivarina), se comportan de manera diferente. El THCV tiene la capacidad de bloquear los receptores CB1, lo que puede reducir el hambre, en lugar de incrementarlo. Esto hace que el consumo de cannabis no siempre esté relacionado con un aumento del deseo de comer, sino que en algunas personas puede actuar como un supresor natural del apetito.
Factores que afectan al apetito al consumir cannabis
Existen varios factores que determinan cómo el cannabis afecta al apetito de una persona. Uno de los factores principales es el tipo de cepa de marihuana que se consume. Las cepas ricas en THCV suelen tener un efecto supresor del hambre, mientras que aquellas con mayor concentración de THC tienden a aumentar el las ganas de comer.
La tolerancia individual también juega un papel importante. Las personas que consumen de forma regular pueden experimentar efectos diferentes a las personas que lo consumen ocasionalmente. Además, el método de consumo del cannabis (ya sea fumar, vaporizar o ingerir comestibles) también puede influir en la forma en que afecta al apetito. Por ejemplo, los comestibles pueden tener un efecto más prolongado, mientras que fumar o vaporizar puede causar una respuesta más inmediata.
¿Por qué el cannabis puede reducir el apetito en algunas personas?
Aunque el aumento del hambre es uno de los efectos más comunes del cannabis, no todas las personas experimentan este fenómeno. En algunos casos, puede tener el efecto contrario. Esto puede ocurrir debido a varios factores:
- Interacciones con otros medicamentos: Si una persona está tomando medicamentos que afectan al apetito o al metabolismo, el consumo puede alterar estos efectos. Algunos medicamentos pueden disminuir la eficacia de los cannabinoides en el cuerpo, resultando en una menor estimulación del hambre.
- Tolerancia individual: Las personas que consumen con regularidad pueden desarrollar una tolerancia a ciertos efectos, incluido el aumento del apetito. En este caso, el cannabis puede no generar el mismo aumento de hambre que en los consumidores ocasionales.
- Efectos secundarios indeseados: Algunas personas experimentan efectos secundarios como náuseas o malestar estomacal después de consumir marihuana, lo que puede llevar a una disminución del deseo de comer. Estos efectos no son comunes en todos los usuarios, pero pueden ocurrir, especialmente en dosis altas o en personas sensibles.
El cannabis como herramienta terapéutica para el apetito
A pesar de que el cannabis puede reducir el apetito en algunas personas, en muchos casos, se utiliza precisamente para estimularlo. Esto es especialmente relevante en contextos terapéuticos, donde este producto se emplea para tratar problemas como la pérdida de hambre en pacientes con enfermedades graves, como el cáncer o el VIH/SIDA. En estos casos, el consumo de marihuana puede ser una herramienta efectiva para mejorar la nutrición y la calidad de vida de los pacientes, ayudándoles a recuperar peso y energía.
En el ámbito médico, se han utilizado cepas de cannabis con alto contenido de THC para tratar trastornos como la anorexia y la pérdida de apetito asociada a tratamientos agresivos como la quimioterapia. La marihuana puede facilitar el aumento de peso en pacientes al estimular el hambre y mejorar la ingesta de alimentos.Es importante recordar que el consumo de cannabis debe ser siempre informado y responsable, y que, si bien puede ser una herramienta útil para tratar ciertos problemas de salud, no todos los efectos son iguales para todas las personas. La clave está en conocer los propios límites y las variedades de marihuana que mejor se adapten a las necesidades de cada individuo. Y recuerda, también es importante disfrutar de la experiencia y la mejor forma de hacerlo es con las boquillas y mecheros de la tienda online de Dr. Whsik3rs.
