Saber identificar la calidad de la marihuana es fundamental para disfrutar de una buena experiencia. Ya seas consumidor habitual o estés empezando, reconocer marihuana de calidad te ayudará a evitar disgustos y a sacarle el máximo partido a tu producto.
En este artículo te voy a contar todo lo que necesitas saber para distinguir la maría buena de la que no merece la pena.
La textura: tu primer indicador de calidad
Uno de los puntos más importantes a la hora de fumar marihuana es saber identificar su calidad, prestando especial atención a la textura de la flor, concretamente la del cogollo. Este es probablemente el factor más relevante cuando quieres reconocer la marihuana de calidad.
La maría de calidad suele ser bastante pegajosa al tocarla, de manera que se nos queden los dedos ligeramente impregnados de su resina, incluso sin necesidad de aplastarla. Esta pegajosidad es señal de que los tricomas están presentes y activos, lo que significa mayor concentración de cannabinoides y terpenos.
Además, al manipularla, debería dejarnos un aroma en las manos que permanezca, lo cual es una señal clara de su buena calidad. Este olor característico y persistente indica que los terpenos (responsables del aroma y parte de los efectos) están en su punto óptimo.
El problema de la marihuana demasiado seca
Si la flor está demasiado dura, compacta y muy rocosa, es probable que esté demasiado seca. Esto no es recomendable, ya que al perder humedad, se degrada, lo que afecta el sabor, el aroma y la potencia, arruinando así la experiencia.
Aunque en la actualidad se busca la compactación de las flores, este tipo de cannabis podría estar deshidratado, lo que perjudica negativamente la calidad. La marihuana excesivamente seca también se desmenuza en polvo al tocarla y produce una combustión demasiado rápida, además de irritar más la garganta al fumarla.
Los estándares de calidad de la marihuana profesional establecen que el nivel de humedad ideal debe rondar entre el 8% y el 12%. Por debajo de este rango, los cogollos pierden propiedades organolépticas y potencia.
Cuidado con el exceso de humedad
Si la flor está demasiado blanda y fácil de aplastar, también es un problema. Demasiada humedad significa un alto riesgo de moho y hongos, lo cual es dañino tanto para la salud como para la experiencia.
Además, te están timando: la flor tiene más agua de lo que debería, lo que hace que pese más de lo esperado. Es probable que si compras 1 gramo, en realidad solo estés obteniendo 0.8 gramos de marihuana real, y el resto sea exceso de agua.
El moho en la marihuana puede provocar problemas respiratorios serios, así que este es un aspecto crítico de los estándares de calidad de la marihuana que nunca debes pasar por alto. Si detectas manchas blanquecinas, grises o un olor a humedad, descarta ese producto inmediatamente.
Flores «fluffy»: señal de mala genética o cultivo deficiente
Si la flor es muy «fluffy» (esponjosa y no compacta), seguramente la semilla sea de baja calidad o el cultivo no se haya realizado correctamente. Una flor de buena calidad debe estar desarrollada de manera óptima, asegurando su potencia y características.
Las flores esponjosas suelen indicar problemas en la fase de floración, falta de luz adecuada o genéticas poco estables. Aunque no siempre significa que sea mala marihuana, generalmente estas flores tienen menor densidad de tricomas y, por tanto, menor potencia.
El color también cuenta
La calidad de la marihuana también se refleja en su color. Los cogollos de calidad presentan tonos verdes vibrantes, a veces con matices morados, naranjas o rosados dependiendo de la variedad.
Un color marrón opaco o amarillento suele indicar oxidación, vejez o un mal proceso de curado. Los pistilos (esos «pelitos» que sobresalen) deben tener un color anaranjado, marrón rojizo o ámbar, nunca blanco en exceso, lo que indicaría que se ha cosechado antes de tiempo.
Los tricomas: el secreto de la potencia
Para reconocer marihuana de calidad a nivel avanzado, fíjate en los tricomas. Estos pequeños cristales parecidos a pelillos translúcidos son los que contienen los cannabinoides y terpenos.
Una flor de calidad debe estar generosamente cubierta de tricomas, dándole ese aspecto escarchado o «nevado». Si la flor parece mate y sin brillo, probablemente tenga baja concentración de principios activos.
El aroma: un indicador infalible
El olor es uno de los mejores indicadores de la calidad de la marihuana. Un cannabis de calidad debe tener un aroma intenso, complejo y agradable. Dependiendo de la variedad, puede oler a cítricos, pino, diesel, frutas, especias o tierra.
Lo que nunca debe tener es un olor a heno, a humedad o un aroma inexistente. Estos son signos claros de un mal curado o de un producto de baja calidad. Un buen curado es esencial para que los terpenos se desarrollen correctamente, y esto se refleja directamente en el aroma.
Otros factores que importan
Recuerda que en una buena extracción de cannabis también influye la calidad de la maría, así que asegúrate de elegir productos que cumplan con buenos estándares. Si vas a hacer extracciones o preparaciones caseras, partir de materia prima de calidad es fundamental para obtener buenos resultados.
La presencia de semillas o exceso de tallos también es indicador de mala calidad. Los cogollos bien manicurados, sin hojas grandes y con la mínima cantidad de tallo posible, son señal de un producto cuidado y de mayor pureza.
Mantén la calidad intacta
Además, desde Dr. Whisk3rs te recomiendo que aprendas a conservar la marihuana correctamente, para asegurarte de que siempre se mantenga en buen estado. Incluso la maría de mejor calidad puede degradarse si no se almacena adecuadamente.
Guárdala en recipientes herméticos, alejada de la luz directa y en un lugar fresco. La temperatura ideal ronda los 18-21°C. Evita el frigorífico, ya que los cambios de temperatura generan condensación que puede provocar moho.
En resumen, cómo reconocer marihuana de calidad implica prestar atención a múltiples factores: textura pegajosa, pero no húmeda, aroma intenso y persistente, color vibrante, presencia abundante de tricomas y una estructura floral compacta, pero no excesivamente dura.
Si quieres prevenir el moho, debes seguir las buenas prácticas durante todo el proceso, desde el cultivo hasta la conservación. El siguiente paso será disfrutar del producto con los cartones y librillos, sólo disponibles en Dr. Whisk3rs.
